La primavera es la estación del amor. Es la época en la que vamos dejando a un lado el frío invierno y, poco a poco, damos paso a la manga corta. Nuestros campos se llenan de bonitas flores. En definitiva, y tirando de tópicos, la sangre altera aunque no lo hace a todos por igual ni por la misma causa. Y si no que le pregunten a los alérgicos al polen. Para ellos, la primavera no tiene nada de romántica y sí mucho de molestias, sobre todo, físicas pero también psíquicas.